Perdón
La petición del perdón es quizá la
costumbre más conocida y popular de este día. Perdón por haber
hecho daño, perdón por haber molestado, perdón por haber
insultado. El perdón pasó a ser una escoba mágica que mete todos
sentimientos de culpa bajo la alfombra. Pero confesemos la verdad, un
día o dos (en el mejor de los casos) después de haber recibido la
autorización moral de nuestros actos, el “polvo de pecados”
volverá a flotar libremente al aire libre. Entonces, ¿qué sentido
tiene, a pesar de todo, pedir perdón?
La sabiduría de la Cabalá explica que
“perdón” no es un simple pedido que se hace de la boca hacia
afuera, sino una fase especial, en la que el hombre comienza a
comprender que en el mundo espiritual existe una fuerza que une todas
las almas en una unidad única y maravillosa. Esta inmensa distancia
que el hombre descubre entre él y esta fuerza que prevalece entre
las almas, la fuerza de amor y unión, lleva al hombre a hacer un
profundo examen interno. Éste ve que él mismo actúa a través de
motivaciones egoístas de explotar y aprovechar al prójimo para su
propio beneficio y que no puede hacer nada para cambiar esta
situación. Entonces, irrumpe de su interior el perdón, como un
grito de las profundidades, como una petición de un cambio interno,
como una plegaria.
Fuerza Superior
La Fuerza Superior es la fuerza de la
naturaleza que activa todo lo que sucede en la realidad. Su meta es
llevarnos a un grado de existencia elevado de recibimiento de placer
y abundancia eterna. En la sabiduría de la Cabalá, la Fuerza
Superior es denominada “Creador”, del hebreo “Boré” (Bo –
ven, Ré – ve), es decir – ven y adquiere el atributo de amor y
entrega, y ve qué bueno es vivir así.
Vestimenta blanca
La ropa de color blanco que
acostumbramos vestir en el día del perdón simboliza el estado en el
que todos los deseos del hombre se “envuelven” con la Luz de
Sabiduría (Jojmá) eterna y amante del Creador.
En la Introducción al libro del Zohar,
explica Baal haSulám, Rav Yehudá Ashlag, que el color blanco
representa a la “Luz de Jojmá” – Luz de de la perfección que
ilumina al hombre en el mundo de Atzilút (Nobleza). Este maravilloso
mundo expresa el escalón espiritual más alto que el hombre puede
lograr, después de haber pasado por tres mundos anteriores de
preparación: Beriá, Yetzirá y Asyiá. Cada mundo tiene su propio
color: rojo, verde o negro, según la potencia de la Luz que actúa
sobre él. Pero se trata, por supuesto, únicamente de colores
externos, que señalan el atributo interno de la Luz. El color
blanco, por ejemplo, incluye el resto de los colores en su interior,
por lo tanto representa la cima de la existencia espiritual, que
contiene en su interior todos los grados y estados anteriores que
pasó el hombre en su camino.
Ayuno
La Meta de la Creación es, como hemos
dicho, llenar los creados de alegría y placer interminable. ¿Por
qué, entonces, se acostumbra en este día a hacer acciones
supuestamente contrarias a esto, como la abstinencia de comida y
bebida?
La sabiduría de la Cabalá se opone
completamente a cualquier tipo de mortificación y sufrimientos
físicos, que no ayudan en nada al desarrollo espiritual del hombre.
El ayuno de Yom Kippur no es más que una costumbre externa que
expresa la especial sensación de vacío que siente el hombre que se
enfrenta por primera vez a la Fuerza Superior. Obviamente no se trata
de un vacío material conectado a la falta de éxito mundano, de
dinero u honor; sino de un vacío interno – la falta del atributo
de entrega. El ayuno representa un acto en el que la persona realiza
sobre si una “restricción”, o sea, se priva momentáneamente de
recibir placer de forma egoísta.
Cuando la persona llega a tal elevado
estado espiritual, el ayuno no es percibido por él como un
sufrimiento o tormento, sino, por lo contrario, como un estado que
alienta y eleva el espíritu. El hombre comprende qué lo separa de
la sensación de integridad del Creador, y logra identificar cuáles
son los cambios, correcciones y averiguaciones que debe realizar en
su interior para conseguirla.
(de La Sabiduría de la Cabalá. Bnei Baruj:Academia Internacional de Cabalá)

La fuerza del amor y la unión respira desde dentro de la distancia que nos separa, pero se hace libre, y nos libera, mediante el perdón.
ResponderEliminarQue todos los días sean así...